Costo de la canasta básica aumenta hasta 193% en ocho años; crece presión económica sobre familias mexicanas
El costo de productos básicos en México ha registrado incrementos considerables en los últimos ocho años, elevando la presión económica sobre los hogares y encareciendo el umbral necesario para evitar caer en condiciones de pobreza.
De acuerdo con un análisis de la Escuela de Negocios del ITESO, elaborado con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la canasta alimentaria se encareció 68 por ciento en zonas urbanas y 69 por ciento en zonas rurales entre 2018 y 2026, superando ampliamente el incremento general de la inflación nacional, que fue de 45 por ciento en el mismo periodo.
El estudio, presentado en el Boletín de análisis económico número 33 de la Escuela de Negocios del ITESO, expone que algunos alimentos básicos han mostrado incrementos particularmente elevados.
En agosto de 2018, un kilogramo de jitomate costaba 21 pesos en las ciudades; actualmente alcanza los 62 pesos, lo que representa un incremento de 193 por ciento.
En el caso del bistec de res, el precio pasó de 118 a 202 pesos por kilogramo, un aumento superior al 70 por ciento.
Otros productos también reflejan alzas significativas. En comunidades rurales, el precio del huevo ronda los 50 pesos por kilogramo, 57 por ciento más que en 2018. Mientras tanto, el kilo de tortilla de maíz en zonas urbanas alcanza un promedio de 23 pesos, cuando hace ocho años costaba 14.50 pesos.
El análisis también advierte que comer fuera de casa se ha encarecido de forma importante: casi 25 por ciento en el último año para habitantes urbanos y 18 por ciento para quienes viven en comunidades rurales.
Estos incrementos han provocado un aumento en la línea de pobreza. Actualmente, una persona que reside en una zona urbana necesita 4 mil 954 pesos mensuales para cubrir sus necesidades básicas y evitar caer en pobreza, mientras que en 2018 requería poco más de 3 mil 100 pesos.
En zonas rurales, el ingreso mínimo necesario pasó de 2 mil 200 a 3 mil 572 pesos mensuales.
La académica de la Escuela de Negocios del ITESO, Mireya Pasillas, explicó que una familia de cuatro integrantes necesita ingresos superiores a 20 mil pesos mensuales para no ubicarse en situación de pobreza.
El boletín advierte que la persistencia de presiones en alimentos y energéticos continúa limitando la recuperación del poder adquisitivo y podría afectar el consumo interno durante los próximos meses.
En el caso de Jalisco, el aumento reciente en la tarifa del transporte público, que pasó de 9.50 a 11 pesos desde abril de este año, ya impactó la inflación estatal.
Durante abril de 2026, la entidad registró una inflación de 5.05 por ciento, superior al promedio nacional de 4.45 por ciento, colocándose como la quinta cifra más alta del país.
El rubro de transporte elevó su variación anual de 1.95 por ciento en marzo a 4.08 por ciento en abril, impulsado principalmente por el ajuste tarifario.
El documento también revela señales de desaceleración económica en la entidad.
Aunque la actividad industrial creció 2 por ciento en enero de 2026, este comportamiento se sostiene casi exclusivamente por el sector construcción, que avanzó 22.1 por ciento gracias a obras vinculadas con la Copa Mundial de la FIFA 2026 y desarrollos verticales.
En contraste, la industria manufacturera cayó 0.8 por ciento y la generación de energía retrocedió 7.2 por ciento.
En materia laboral, Jalisco generó 18 mil 921 empleos formales durante el primer cuatrimestre de 2026, cifra 24 por ciento menor a la registrada en el mismo periodo del año pasado.
Además, las remesas presentaron una disminución anual de 4.4 por ciento durante el primer trimestre del año, afectando particularmente a municipios altamente dependientes de estos recursos, como Unión de Tula, Ojuelos, Degollado, Tizapán el Alto y El Grullo.
VC
