El futbolista danés Christian Eriksen volvió a generar preocupación en el mundo del futbol luego de desplomarse durante el partido amistoso entre Dinamarca y Ucrania disputado este fin de semana en Odense. El incidente ocurrió al minuto 65, cuando el mediocampista se llevó las manos al pecho antes de caer al césped.
De inmediato, los servicios médicos ingresaron al terreno de juego mientras jugadores y miembros de ambos equipos formaban un círculo alrededor del futbolista para proteger su privacidad. El encuentro fue suspendido debido a la gravedad de la situación.
Afortunadamente, Eriksen recuperó rápidamente la conciencia y pudo abandonar el campo por su propio pie antes de ser trasladado a un hospital para realizarle estudios médicos. Los doctores informaron que se encuentra estable y fuera de peligro.
Un día después, el propio jugador envió un mensaje tranquilizador a través de sus redes sociales, donde confirmó que ya está en casa junto a su familia y que su recuperación ha comenzado. Además, explicó que el desfibrilador implantable (ICD) que porta desde 2021 funcionó correctamente y respondió como estaba diseñado para hacerlo.
El episodio recordó inevitablemente el dramático incidente ocurrido durante la Eurocopa 2021, cuando Eriksen sufrió un paro cardiaco en pleno partido contra Finlandia y tuvo que ser reanimado sobre el terreno de juego. Tras aquel suceso, el danés logró regresar al futbol profesional y continuar su carrera al más alto nivel.
Por ahora, no existe información oficial sobre cuándo podrá volver a jugar ni si este nuevo episodio afectará su futuro deportivo. La prioridad del futbolista y de los médicos será completar su recuperación y determinar las causas exactas de lo ocurrido.
La noticia provocó mensajes de apoyo de aficionados, clubes y figuras del futbol de todo el mundo, quienes expresaron su solidaridad con el mediocampista danés y su familia.
BR
