Cruz Azul se mueve con el reloj en contra. Con salidas sensibles en ofensiva y el 9 de febrero como fecha límite para registrar extranjeros, la directiva abrió dos frentes claros: João Pedro y Christian Ebere. El segundo es el nombre que más fuerza tomó en las últimas horas.
Hay negociaciones avanzadas con Nacional de Uruguay y una operación que incluiría a Camilo Cándido como pieza de intercambio. La intención es clara, compensar la plantilla y sumar desequilibrio por banda.
¿Quién es Christian Ebere y por qué interesa a Cruz Azul?
Christian Ebere es un delantero nigeriano de 27 años, habitual extremo derecho, rápido, habilidoso y con capacidad para jugar a perfil cambiado. Sus últimos años los desarrolló en el futbol uruguayo, con pasos por Plaza Colonia y Nacional, donde logró continuidad y números.
A nivel internacional, Ebere fue campeón del mundo en categoría juvenil con Nigeria, un antecedente que explica su proyección temprana y el interés que generó fuera de África. Hoy, Cruz Azul lo ve como un perfil listo para competir de inmediato en Liga MX.
¿Cómo ha sido su rendimiento reciente en Uruguay?
Su mejor versión se vio en la temporada 2022-23 con Plaza Colonia. Entre Apertura, Clausura, Torneo Intermedio y Copa Uruguay, Ebere disputó 38 partidos y marcó 17 goles, cifras que lo colocaron como uno de los atacantes más productivos del torneo.
Ese rendimiento llamó la atención de Nacional, club en el que se mantuvo en la órbita competitiva y consolidó su perfil como extremo vertical, capaz de romper líneas y generar ventajas en el uno contra uno, justo lo que hoy busca La Máquina.
¿Cómo se estructura la negociación con Nacional?
En Uruguay se da por avanzada la negociación entre Cruz Azul y Nacional. La clave es Camilo Cándido, defensor que no entra en planes del club celeste y que facilitaría la operación.
Para el club, el beneficio es doble: salida de un futbolista prescindible y llegada de un atacante del agrado de la directiva y de Nicolás Larcamón.
¿Qué rol tendría Christian Ebere en La Máquina?
Ebere no llega como figura mediática, sino como revulsivo ofensivo. Su velocidad y desequilibrio encajan en un equipo que perdió peso por las bandas y necesita alternativas reales en ataque.
El propio Larcamón fue claro en el mensaje interno: el plantel quedará bien conformado al cierre del mercado. Con Ebere, Cruz Azul apuesta por un perfil probado, en edad madura y con margen inmediato de impacto en la Liga MX.
GD
