30 de agosto 2025
En su época el Titanic llegó a ser el barco de pasajeros más grande del mundo y se hizo tristemente célebre porque entre la noche del 14 y la madrugada del 15 de abril de 1912 se hundió en su viaje inaugural desde Southampton, en Reino Unido, hacia Nueva York, en EE.UU.
En la tragedia murieron más de 1.500 personas.
El hundimiento del barco dio pie a su leyenda
Ahora se sabe que la historia de cómo lo encontraron es igual de cinematográfica, gracias a la desclasificación en 2018 de unos documentos por parte del gobierno de EE.UU.
Robert Ballard, quien participaba en misiones secretas de la marina de EE.UU., se atrevió a emprender la aventura de su vida: hallar los restos del Titanic.
Así se lo contó a Ronald Thunman, vicejefe de operaciones navales de la marina.
“¡Eso es una locura!”, fue la primera reacción de Thunman, quien recordó el episodio en una reciente entrevista con el canal CBS.
Thunman, sin embargo, aceptó la petición de Ballard, pero con una condición.
La marina le daría los medios necesarios para buscar el barco, pero solo si Ballard utilizaba esos mismos recursos para encontrar dos submarinos nucleares estadounidenses que se habían hundido en el Atlántico en la década de los 60.
La misión secreta fue ordenada por el propio presidente Ronald Reagan y arrancó en septiembre de 1985.
La excusa de la búsqueda del Titanic era perfecta para que los rusos y la prensa no sospecharan que estaban buscando los submarinos hundidos.
La primera parte de la misión fue un éxito. Ballard encontró los submarinos USS Thresher y USS Scorpion.
Por fin podía dedicarse a buscar el Titanic.
El problema es que solo tenía 12 días para hallarlo, pues la embarcación que utilizaba ya había sido alquilada por otras personas.
Al final, gracias a la experiencia que ganó buscando al Scorpion, Ballard encontró el Titanic en solo 8 días.
Los exploradores hallaron la embarcación a 4 km de profundidad, a 600 km de la costa de Newfoundland, en Canadá.
JZ