Columna Enrique Álvarez
Durante muchos años hemos convivido con la omnipotencia de Messi, las proezas de Cristiano, la magia de Neymar, las sorpresas de Modric y las atajadas de Memo. Para ellos, ha llegado su última función. La Copa del Mundo 2026 será su despedida y con ellos se va parte de nuestros sueños y fantasías.
Pensar que no los veremos más podría parecer una pesadilla. Pero portadores de atrapasueños, aparecieron hace unos años héroes como Mbappe, Halland, Rapinha, Valverde, Vinicius y Bellingham. Ellos nos han dejado saber que hay quien siga escribiendo páginas de gloria en el rectángulo verde. Y como retaguardia, cuidando las espaldas de esta línea de guerreros, vienen avanzando Lamine, Julián, Saka, Pedri, Arda y Vitinha.
Un rumor azteca se adhiere a este ejército del balón. Morita, Obed, Brian y Mateo pretenden ponerle sabor mexica a las batallas.
Comienza la Copa del Mundo con añoranza de mayores e ilusión de los menores.
Comienza el torneo que no es indiferente a nadie, aunque digan que no les gusta el futbol. Se vuelve a escribir historia. El balón comienza a rodar.
A partir de hoy me convierto en un ermitaño. Durante los próximos 39 días la TV y mi celular serán mis fieles compañeros. Por favor no me hables ni me escribas, a menos que sea sobre futbol.
GD
