El feminicidio de Edith Guadalupe Valdéz ha fracturado la confianza en la procuración de justicia de la Ciudad de México. Un análisis realizado por DINAMIC, considerado el primer software de antropología digital en América Latina, revela una crisis de reputación sin precedentes para la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, así como para su titular.
Los niveles de rechazo hacia la FGJ-CDMX alcanzan el 85.44%, mientras que para la fiscal Bertha Alcalde Luján el descontento es del 71.03%. En contraste, la madre y la tía de la víctima son percibidas con un 76.15% de simpatía y muestras de admiración, e incluso son calificadas como heroínas por haber realizado labores de investigación que, según la percepción social, las autoridades omitieron.
“El caso de Edith, quien acudió el pasado 15 de abril a una presunta entrevista de trabajo en un inmueble de Avenida Revolución 829, alcaldía Benito Juárez, generó en redes sociales más de 245 mil menciones, 58 mil interacciones y 219 millones de impresiones. Esto provocó un sentimiento predominante de miedo ante la inseguridad en la capital del país y un rechazo frontal a las autoridades del 70.8%”, expuso Augusto del Río, CEO de DINAMIC.
La conversación en torno al círculo cercano de Edith refleja un 76.15% de solidaridad y apoyo a sus familiares; un 12.3% de expresiones de admiración hacia su familia, a la que califican como heroica, y un 11.72% de sensación de impotencia.
Entre las principales narrativas expresadas por la ciudadanía destacan: “bola de ineptos / no hicieron nada” (16%); “no nos buscan, nos encontramos / el pueblo no olvida” (12%); “¿cuál es la cuota? / bajo el agua” —en referencia a presuntos cobros ilegales para agilizar diligencias— con el 10%; y “que caiga todo el peso de la ley”, con el 9% de las expresiones orgánicas.
La conversación digital es encabezada por Facebook (35%), TikTok (30.78%), X (22.67%), YouTube (11.25%) e Instagram (0.26%).
“El caso de Edith Guadalupe se ha convertido en un símbolo de la corrupción sistémica y la impunidad crónica que trasciende este hecho particular, y se enmarca en una exigencia nacional por la erradicación de la violencia de género y una reforma profunda a las fiscalías”, concluyó Augusto del Río.
VC
