Entender por qué bajan las cifras de violencia debe ser una prioridad de política pública. Se necesita una comisión técnica independiente que analice este fenómeno como vía hacia una pacificación sostenida.
En el último año (primer cuatrimestre de 2026 contra el mismo periodo de 2025), todos los indicadores de violencia letal mantienen tendencia a la baja:
- Homicidio doloso: -30%
- Otros delitos contra la vida: -25%*
- Desapariciones: -21%
- Feminicidio: -8%
- Homicidio culposo: -6%
Violencia letal (suma de todos los indicadores): -21%
*La reducción del 25% se obtiene al incorporar las tentativas de homicidio y feminicidio dentro de la categoría de otros delitos contra la vida para 2026, tal como sugiere el SESNSP para fines de comparación histórica. Al excluir estos fenómenos, la reducción aumenta a 49%; sin embargo, aún se desconoce cuántas presuntas tentativas fueron registradas durante 2025.
No obstante lo anterior, México continúa siendo un país más violento que hace diez años. Al primer cuatrimestre de 2026, la violencia mantiene niveles superiores a los observados en 2015. Considerando la totalidad de registros, la violencia letal incrementó 38% en la última década:
- Otros delitos contra la vida: 168%
- Desapariciones: 159%
- Feminicidio: 61%
- Homicidio doloso: 10%
- Homicidio culposo: 2.6%
Violencia letal (suma de todos los indicadores): 38%
Como explicación de la reducción en las cifras de violencia, el Estado aún parece sobreestimar el efecto de las detenciones y la acumulación de políticas de prevención social. La realidad es que, para identificar qué funciona, por qué y bajo qué condiciones, deben también considerarse variables de índole contextual o institucional.
Los focos rojos locales
Más de la mitad de las entidades federativas aún están muy lejos de un proceso de pacificación. En concreto, en 18 entidades federativas los niveles de violencia homicida se mantienen por encima de los registrados en 2015. De estas, cuatro presentan también incrementos durante el último año y en diversos fenómenos asociados a la violencia letal:
Colima
Tasa 2026 de 30.6 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, un alza de 18% respecto al año previo y de 403% frente a 2015. Los homicidios culposos han incrementado 295% desde 2015. La violencia se intensifica ante la disputa entre organizaciones criminales nacionales por el control del puerto de Manzanillo, que es fundamental para la recepción de precursores químicos para la elaboración de drogas.
Morelos
Tasa 2026 de 19.1 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, un alza de 4% respecto al año previo y de 134% frente a 2015. Tanto en el corto como en el largo plazo se observan incrementos en feminicidios, otros delitos contra la vida y personas desaparecidas. Destaca particularmente un aumento de 362% en los registros de personas desaparecidas desde 2015. Hay presencia de al menos 11 grupos criminales: siete locales, los dos principales cárteles nacionales y dos regionales (uno de Guerrero y otro de Michoacán). Estas organizaciones disputan mercados ilícitos como el narcomenudeo y la extorsión, lo que parece explicar los incrementos en la violencia letal.
Oaxaca
Tasa 2026 de 7.1 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, un incremento de 14% respecto al año previo y de 436% frente a 2015. Los feminicidios aumentaron 459% durante la última década y los otros delitos contra la vida registraron un incremento de 668%. El control territorial de la entidad está siendo disputado por una organización criminal nacional y diferentes brazos armados o células de grupos regionales que operan en Oaxaca.
Veracruz
Tasa 2026 de 4.1 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, un aumento de 12% respecto al año previo y de 145% contra 2015. Los homicidios culposos aumentaron 131% desde 2015, los otros delitos contra la vida 298%, y en un solo año, entre 2025 y 2026, los registros de personas desaparecidas crecieron 186%. La disputa criminal por el control territorial se da entre las dos principales organizaciones criminales nacionales, grupos armados de otras organizaciones regionales y bandas locales. Cada colectivo busca el monopolio del narcomenudeo, la extorsión y el control de puertos para la recepción de precursores químicos.
Diagnóstico nacional
Aunque las reducciones observadas en los datos federales son relevantes, los niveles absolutos de violencia continúan siendo elevados. En homicidio doloso, otros delitos contra la vida y homicidio culposo, tan solo en el primer cuatrimestre del año, hay entidades (Colima, Morelos, Sinaloa, Chihuahua y Baja California) que registran tasas superiores a 10 víctimas por cada 100 mil habitantes —niveles que suelen asociarse con escenarios de violencia epidémica.
Recomendaciones de política pública
Frente a las reducciones inéditas observadas en distintos indicadores de violencia letal en México, se requiere un mecanismo técnico e independiente que contribuya a evaluarlas, comprenderlas y sostenerlas. En este contexto, proponemos crear una comisión independiente sobre la reducción de la violencia letal, con autonomía técnica y capacidad para trabajar de manera coordinada, recurrente, cercana y transparente con las instituciones responsables de la política de seguridad.
La comisión debería integrarse por especialistas en violencias delictivas, seguridad pública, justicia, políticas públicas, métodos de evaluación de impacto y análisis de datos. Su finalidad sería producir conocimiento técnico que permita distinguir qué está funcionando para reducir la violencia letal, bajo qué condiciones ocurre y cuáles son los límites de las estrategias implementadas.
Para ello, serían necesarias dos líneas permanentes de trabajo:
- Examinar la calidad de los registros administrativos
- Explicar las causas detrás de la reducción de la violencia
En un país con realidades territoriales tan diversas, entender las claves detrás de los resultados es una condición indispensable para construir una política de seguridad más efectiva, sostenible y duradera.
VC
