El diputado federal Miguel Alonso Reyes advirtió que la reforma de las 40 horas debe garantizar beneficios reales y no convertirse en una simulación. Señaló que México es el país con mayor porcentaje de personas que trabajan más de 50 horas semanales dentro de la OCDE, lo que genera desgaste físico, afecta la salud mental y limita la convivencia familiar.
Subrayó que una jornada de 40 horas sólo será un cambio verdadero si se acompaña de dos días de descanso por cinco de trabajo y si se aplica de manera inmediata, con reglas claras que protejan a las familias trabajadoras, a las mujeres jefas de familia, a los jóvenes y a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Advirtió que el dictamen actual es incongruente porque no garantiza dos días de descanso, no fomenta la convivencia familiar y olvida a las MiPyMEs, que sin incentivos fiscales corren el riesgo de cerrar o pasar a la informalidad.
Propuso un esquema integral que contemple una aplicación diferenciada por sectores y regiones, con plazos distintos según el tamaño de la empresa y el tipo de actividad, además de estímulos fiscales a la productividad y criterios claros sobre turnos nocturnos y horas extras.
También planteó que las personas trabajadoras cuenten con una remuneración justa y conserven su salario íntegro, jornadas de trabajo equilibradas que respeten la dignidad humana bajo un modelo laboral que ponga en el centro a las personas y a la justicia social.
GD
