El empleo inclusivo es clave para la autodeterminación autista

Tener un empleo es un paso clave en la transición a la vida adulta de cualquier persona. Es una oportunidad para reconocer fortalezas, áreas de oportunidad y cumplir metas personales a través de una retribución económica. Esto no es diferente para las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) o con una discapacidad intelectual. Para ellas el empleo no es un fin, pero sí el medio para la autodeterminación. Por eso hace falta que las empresas, las familias y quienes viven con una neurodivergencia pongan en marcha estrategias que impulsen esta posibilidad.  

“La inclusión laboral, al final, es garantizar el acceso y permanencia en un empleo, el que sea y de la manera que sea, pero que brinde oportunidades para conocer nuevas personas, crecer, desarrollarte, demostrar tus talentos y ganar dinero”, explicó Abigail Pérez, egresada de la Licenciatura en Psicología del ITESO, durante su conferencia en el noveno Simposio de Autismo. 

Abigail es maestra en Inclusión de Personas con Discapacidad y fundadora de Capability, una empresa dedicada a capacitar a personas con autismo y otras neurodivergencias para que desarrollen su talento y se integren al mercado laboral. En paralelo, acompaña a las empresas en su transición hacia centros de trabajo inclusivos y diversos.  

La egresada hace este trabajo porque reconoce que es necesario un cambio de paradigma que le permita a la sociedad pasar de la pregunta “¿una persona con autismo o discapacidad puede hacer un trabajo sola?” a “¿qué apoyos necesita para lograrlo?”.  

Actualmente los desafíos para que esto suceda se alimentan de estigmas y desatención institucional, aseguró la conferenciante. En la segunda categoría ella incluye el vacío de servicios de fisioterapia, psicoterapia y para atender la salud mental de las personas mayores de edad con autismo.  

Por otro lado, están las expectativas irreales o los miedos de los padres de familia que obstaculizan la participación laboral de sus hijos. Y, por último, la falta de oportunidades relacionada con las exigencias de educación superior.  

“Desde Capabilitytrabajamos para ampliar las expectativas de las empresas y buscar los ajustes razonables (que pueden hacer)”, dijo Pérez. Para ejemplificar este tipo de adaptaciones en el entorno laboral, habló de un bar en el que se modificó el flujo de trabajo para que un joven en el espectro autista con talento de barista pudiera esquivar algunas interacciones sociales, y de otro caso vinculado con una tequilera jalisciense que redujo sus jornadas laborales para que jóvenes con discapacidades intelectuales entrenaran una inteligencia artificial en el reconocimiento visual de cultivos de agave.  

Luego de mencionar estos ejemplos, Abigail clarificó que no toda la inclusión laboral sucede en las grandes empresas. Otras modalidades son los empleos protegidos o con apoyo, en los que una tercera persona supervisa a la persona con discapacidad; los enclaves laborales, que funcionan como actividades dirigidas y temporales, y el autoempleo.  

Lo que queda por hacer por parte de las familias, entonces, es entrenar la independencia para que las personas con autismo sean protagonistas de sus proyectos de vida y no solo receptoras de decisiones. “¿Cómo esperar que mi hijo con autismo decida en qué universidad quiere estudiar o en qué quiere trabajar, si ni siquiera le permito, a veces, decidir qué ponerse, qué quiere comer o en qué quiere invertir la siguiente hora?”, dijo la especialista.  

Algunas preguntas guía para los padres son: ¿estoy resolviendo lo que él podría resolver?, ¿estoy permitiendo que experimente consecuencias naturales? El objetivo, finalmente, es que los acompañantes también pasen de ser protectores a facilitadores de proyectos de vida. Incluso más allá del empleo, pues la vida adulta también implica pensar en opciones de vivienda independiente, de educación técnica o superior, de participación comunitaria, ocio y hábitos de salud cotidianos.  

Un encuentro para aprender de experiencias diversas 

La conferencia “Transición a la vida adulta e inclusión laboral para personas que viven en el Espectro Autista”, a cargo de Abigail Pérez, se llevó a cabo en el Simposio de Autismo, organizado en conjunto por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Jalisco, el DIF Zapopan y el ITESO.  

Durante la inauguración, Eugenia Casillas, directora del Departamento de Psicología, Educación y Salud (DPES) del ITESO, dio la bienvenida a familiares, estudiantes y profesionales de la salud de distintas partes del país.

Durante su intervención aseguró que la universidad es afín a los pilares de la actividad, pues busca la formación y la realización en el bienestar de las personas que nos rodean.

Diana Berenice Vargas Salomón, directora del DIF Jalisco, explicó durante la inauguración que el encuentro es una invitación para reflexionar y fortalecer la comprensión sobre la diversidad de experiencias y realidades de cada una de las personas autistas.  

“Resulta fundamental generar espacios como este, donde podamos acercarnos a temas que acompañan las distintas etapas de la vida de las personas autistas, desde la infancia hasta la de adultos, pasando por los desafíos que enfrentan, pero también por las oportunidades que tenemos como sociedad para construir un entorno verdaderamente accesible”, dijo Vargas. 

Una vez terminada la inauguración arrancaron las conferencias y paneles relacionados a la comunicación alternativa y aumentativa, la autonomía alimentaria, la terapia ocupacional, la neuropsicología del autismo, la mediación y neurodivergencia, entre otros temas. 

AC

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