La entrega voluntaria de Ryan Wedding derivó de la presión conjunta y la coordinación entre las autoridades de México y Estados Unidos, afirmó ayer el embajador estadunidense, el coronel en retiro Ronald Johnson.
En una declaración difundida por su oficina, el diplomático subrayó que el caso representa un avance concreto en el combate al crimen organizado trasnacional y al tráfico de drogas sintéticas: “La entrega voluntaria de Ryan Wedding fue resultado directo de la presión ejercida por las autoridades de procuración de justicia de México y de Estados Unidos, que trabajaron en estrecha coordinación y cooperación”.
Destacó que esta acción se inscribe en la estrategia de Donald Trump para enfrentar el tráfico de fentanilo y perseguir a quienes lo producen y distribuyen. “El presidente Trump ha dejado claro su compromiso de interrumpir de manera contundente el tráfico de fentanilo y de perseguir a los delincuentes que envenenan a nuestras comunidades con drogas y las amenazan con violencia”.
Respeto a soberanía
Agregó que el arresto del ex atleta es un golpe contra las organizaciones criminales que operan en ambos lados de la frontera. “El día de hoy marca un paso concreto contra las organizaciones criminales trasnacionales, los cárteles y los narcoterroristas, y da testimonio de la colaboración entre el presidente Trump y la presidenta Sheinbaum para que los delincuentes rindan cuentas dondequiera que operen”, indicó.
En su mensaje, Johnson enfatizó que México y Estados Unidos son “socios claves” en este esfuerzo y que la cooperación bilateral se ha llevado a cabo sobre la base del respeto mutuo. “Estados Unidos ha mantenido un diálogo y una cooperación cercanos y constructivos con la presidenta Sheinbaum y el gobierno de México, basados en el respeto mutuo y la responsabilidad compartida”. Asimismo, reconoció el trabajo de las instituciones de ambos países.
JZ
