David Alejandro Delgado Arroyo.
En los próximos días comenzará a circular un nuevo modelo de credencial para votar, tanto en su modalidad en territorio nacional, como desde el extranjero, lo que no significa que se convoque a toda la ciudadanía a tramitar el nuevo modelo, sino que el cambio es gradual, a una proyección de 10 años, conforme vayan venciendo la vigencia de cada credencial para votar.
Esta gradualidad del cambio es como la que se dio con aquellas credenciales para votar que decían “Instituto Federal Electoral” que convivieron desde 2014, durante una década con aquellas que ya decían “Instituto Nacional Electoral”. Su cambio gradual concluyó en 2024, por lo que, en este momento, no se encuentra vigente ninguna credencial para votar que diga “Instituto Federal Electoral”.
La novedad más visible del nuevo modelo de la credencial para votar es un elemento táctil que facilite su identificación para personas con debilidad visual, dicho elemento se conoce como muesca, es decir, un corte o pequeño huevo que se encuentra en la parte superior izquierda del nuevo modelo.
Además, aquellas personas que se autoadscriban como indígenas o afromexicanas, podrán solicitar la inclusión de su autoidentificación en la credencial para votar, ello representa un elemento de identidad que contribuye a la inclusión con orgullo.
Otro elemento de similares características de inclusión lo representa la posibilidad de que la persona interesada pueda solicitar que en su credencial para votar se visibilice la identidad de género autopercibida, siendo posible optar por las siguientes opciones visibles: M (Mujer), H (Hombre) y NB (No Binario).
Se mantiene la posibilidad de que la ciudadanía pueda decidir si los datos de Datos de domicilio sean visibles o no en el anverso de la credencial, aunque de cualquier manera se encontrarán encriptados en el código QR de la misma.
Por cierto, ya que hablamos del Código QR, observarán que las credenciales para votar emitidas desde 2019, contienen 3 Códigos QR, los dos primeros, que parecen gemelos en el reverso de la credencial, permiten al escanearlos mediante la aplicación “Valida INE-QR” que se descarga en las tiendas de aplicaciones de los sistemas operativos que se utilizan, certificar la validez de la credencial. Ojalá las instituciones que requieran alguna certificación de la validez de una credencial utilizaran esta aplicación, lo que facilitaría dicho procedimiento.
El tercer QR que es más pequeño y que se encuentra en la parte superior derecha del reverso de la credencial, permite generar vínculos con la ciudadanía mediante servicios asociados, principalmente en procesos electorales, para llevarlos a aplicaciones útiles como “Ubica tu casilla” o bien, “Candidatas, Candidatos, Conóceles”, solo hay que escanear con un dispositivo móvil dicho código QR.
Una novedad muy interesante del nuevo modelo de credencial, lo representa uno de los 25 elementos de seguridad de la credencial, en este caso, de carácter visible, en el reverso de la misma, justo donde se encuentra la llamada “Zona de lectura mecánica” que es una sección con letras y números aparentemente aleatorios, que representa un estándar internacional que almacena datos personales clave en un formato para verificación rápida. Pues de fondo de esta zona se encuentran los escudos de las entidades federativas.
Ya que hemos descrito la “Zona de lectura mecánica” es importante detenernos en dos códigos que se encuentran en la primera línea de las letras y números, el primero es el número clave de identificación de la credencial para votar (CIC), que son los números que siguen a “IDMEX”, y también el llamado “OCR” que es un número identificador de 13 dígitos, que también aparece en la primera línea luego de “<<”.
Por cierto, el OCR se conforma por la “Sección” seguida del dato identificados de la ciudadana o ciudadano, el cual consiste en un número consecutivo designado a cada uno de sus titulares con fines de identificación.
Se tendrá en el nuevo modelo, un elemento de seguridad visible en al anverso de la credencial, en su parte inferior, con nuevas imágenes en color, que es una impresión en alta resolución de imágenes usando punto estocástico, que permite reproducir detalles más finos. Además, se generan puntos aleatorios más pequeños comparado con la trama convencional.
El nuevo modelo conservará datos como la Clave de elector, la CURP, así como la precisión de la vigencia de la credencial para votar, incluyendo la fecha de nacimiento, el año de registro y la sección a la que pertenece.
En este momento nos encontramos en el tránsito entre el modelo anterior y el nuevo modelo, durante los próximos días se entregarán aquellas credenciales que se emitieron con el anterior modelo y no habían acudido por ellas, y también en breve también se estarán entregando las que corresponden al nuevo modelo.
Desde el INE se ruego su comprensión por un poco más de 21 días de espera que ha representado esta transición entre proveedores.
Si bien el costo de producción contratado con un nuevo proveedor es de alrededor de 13 pesos por credencial para votar, es importante visibilizar que para producir una credencial para votar, no solo es la impresión de la mica, sino todo un trabajo complejo que va desde el arrendamiento de los sitios donde se ubican los módulos de atención ciudadana, sus servicios básicos, como luz, comunicaciones, agua, limpieza y seguridad, además del pago del personal que se encarga de operarlos, y de toda la trama de coordinación y supervisión.
Además, también debe también considerarse todo lo que significan procesos vinculados de depuración y de actualización cartográfica, así como de verificación nacional muestral, entre otros.
De manera que, si consideramos que el programa presupuestario alineado al Plan Estratégico del INE, denominado “Fortalecer los Mecanismos de Actualización de los procesos registrales” cuyo monto es de $4,079,661,224.00, que representa el 28.93% del gasto operativo anual del INE en 2026, y si a esta cifra le aplicamos un estimado de alrededor de 17 millones de credenciales para votar en un año, obtenemos una cifra de alrededor de 240 pesos por credencial para votar.
Costo que además es del presupuesto público, no implica de ninguna manera un costo para la persona ciudadana solicitante, ya que el trámite y la propia credencial para votar es gratuita, de hecho, es un instrumento que nos iguala a toda la ciudadanía mexicana, ya que es gratuita y además se tiene una infraestructura nacional que permite completa accesibilidad a su trámite. Siendo un orgullo de identidad mexicana la credencial para votar, que usualmente traemos todos en nuestros bolsillos.
AC
