Especialistas del El Centro Científico-Práctico de la Academia Nacional de Ciencias de Bielorrusia para la Mecanización de la Agricultura (SPC NASB, por sus siglas en inglés), en colaboración con los ministerios de Industria y de Agricultura del país, han desarrollado un sistema de maquinaria y equipos avanzados para el tratamiento del suelo con horizonte hasta 2030. Así lo informó el secretario científico del mencionado centro, Andréi Perepecháyev, citado por la agencia BelTA, socia de TV BRICS.
“En este sistema se contemplan tendencias como el aumento de la potencia unitaria de los equipos energéticos, la capacidad de carga de las máquinas de transporte y el rendimiento de las cosechadoras; la ampliación del ancho de trabajo de las máquinas remolcadas y montadas, capaces de operar a mayores velocidades; la identificación y eliminación de cuellos de botella en la mecanización de procesos tecnológicos individuales e interrelacionados; así como la mejora de las características técnicas y operativas de cada máquina con el fin de incrementar su eficiencia económica, entre otras”, explicó Perepecháyev.
En particular, en Bielorrusia se ha implementado una nueva generación de arados reversibles multicuerpo, que resultan más eficientes en grandes superficies.
Asimismo, se ha completado el desarrollo de un agregado modular de labranza para tractores con una potencia de 450 caballos de fuerza. Se trata de una máquina semimontada con tres módulos de trabajo que permite, en una sola pasada, aflojar el suelo hasta una profundidad de 40 centímetros, preparándolo para la siembra.
Para la producción de forraje de alta calidad, los científicos del centro también han desarrollado rastrillos hileradores de peine con un ancho de trabajo de 9,5 metros. Su diseño garantiza un contacto mínimo de los elementos de trabajo con el suelo, lo que evita la contaminación del forraje con tierra y piedras. Además, un accionamiento hidráulico permite ajustar de forma continua el ancho de trabajo. En 2025, los agricultores bielorrusos recibieron alrededor de 10 unidades de estos equipos.
Para la formación de una o dos hileras de material segado, los especialistas desarrollaron un hilerador de cinta. Su particularidad radica en que utiliza un recogedor horizontal en lugar de rastrillos verticales giratorios. Posteriormente, la masa vegetal se transporta mediante una cinta que la desplaza cuidadosamente en la dirección requerida.
Se destaca que, en la actualidad, la tarea prioritaria de los científicos bielorrusos es lograr la máxima mecanización y automatización de los procesos tecnológicos en la producción agrícola, reduciendo al mismo tiempo sus costos.
-D. N.
