Enrique Álvarez
La semana pasada se jugó la última fecha Fifa previa a la Copa del Mundo. La selección mexicana disputó dos partidos contra rivales de élite. En esta ocasión no hubo “mole tour”.
Portugal se presentó en el Estadio Azteca sin CR7, pero con cuadro de lujo. El juego terminó en empate sin goles. Yo vi a un México justito y apurado para sacar el empate. Y vi a un Portugal sobrellevando el partido y a Vitinha caminando. ¡Pero eso es lo que yo vi!
Muchos vieron al cuadro azteca jugando de tu a tu frente a los lusos y encontraron un escenario esperanzador de cara a la Copa del Mundo. ¿Tiene razón quien ve el vaso medio lleno o yo que lo vi medio vacío? La respuesta es “nadie”. En la Copa del Mundo del 78 llegamos muy optimistas y fuimos último lugar del torneo. En 1998 y 2014 se tuvo un desastroso accionar previo al Mundial y “al momento de la verdad” se tuvo un gran rendimiento.
Lo que quiero decirte es que no hay certidumbre para bien o para mal. Y lo peor de todo es que soy pésimo en los pronósticos. Así que si tienes que apostar, apuesta en contra de lo que yo te diga.
Pero no siempre veo el vaso medio vacío. La fecha Fifa le dejó muy buenas cosas al Tri: Se confirmó que hay un gran talento en Brian Gutiérrez, que Fidalgo y Quiñonez si pueden aportar y que Obed Vargas puede surtir de balones a nuestro centro delantero.
¡Esperen! Acabo de mencionar puro Mexa naturalizado. ¿Y el talento formado en México?
GD
