Las finanzas del Gobierno iniciaron el año con un desempeño favorable en la captación de ingresos. Esto es resultado, principalmente, de una buena recaudación tributaria. Sin embargo, las deudas pendientes y los gastos obligatorios diluyeron el esfuerzo recaudatorio. El resultado fue un comienzo de año con recortes en las principales secretarías de Estado y en la inversión física, que no evitaron un aumento en el déficit público.
En enero de 2026, el Gobierno captó 814 mil millones de pesos (mmdp). Es el mayor aumento para los ingresos públicos al primer mes del año en los últimos seis ejercicios: un crecimiento real del 10.2% frente al año anterior, equivalente a 75.1 mmdp. La razón de la mayor percepción de recursos fue la recaudación tributaria, que ascendió a 599 mmdp, y que representa 74 pesos de cada 100 captados por el Gobierno. Si analizamos su crecimiento real, hay un aumento del 11.5% (62 mmdp) frente a enero de 2025, el incremento más alto desde 2015.
La contracara de este buen desempeño tributario fue un inicio de año con gastos pendientes y obligatorios que absorbieron la totalidad del incremento en los ingresos. En primer lugar, los Adeudos de Ejercicios Fiscales Anteriores (Adefas), que representan las cuentas que quedaron por pagar en 2025, ascendieron a 60 mmdp. Se trató del mayor monto pendiente que se pagó para un enero en los últimos 25 años. Además, se compara negativamente frente al año anterior, cuando el Gobierno en lugar de gastar, obtuvo ingresos por cuentas pendientes con un valor de 1.5 mmdp.
Adicionalmente, el Gobierno destinó 179.6 mmdp al pago de la nómina pública, el mayor monto desde 1990 que se tiene registro. Hablamos de un aumento real de 26.9% frente al año pasado y el segundo gasto que más creció en enero luego de las Adefas. Tan sólo el incremento en sueldos y en el pago de deudas pendientes del año anterior (Adefas) sumó 98.1 mmdp, una cifra que incluso supera el aumento en la recaudación (75.1 mmdp). Todo lo que se recaudó de más se fue en cubrir estos conceptos.
La presión financiera se reflejó en una reducción en el gasto frente al año anterior de las principales entidades y empresas públicas: SEP -33.6%; Pemex -31.8%; Turismo -25%; Marina -20.1%; Poder Judicial -5.4%; Salud -2.5%; ISSSTE -9.7%; CFE -3.4%. Sin embargo, el sector que se vio más afectado por los recortes de la cuesta enero fue la inversión física. En enero, el Gobierno gastó tan sólo 41.4 mmdp en este concepto, lo cual fue 30.3% ó 18 mmdp menor a la inversión física de enero del año anterior. Este nivel de inversión, el más bajo para un inicio de año desde 2008, podría frenar las condiciones para detonar la recuperación económica.
Aunque se recortó la inversión física y se incrementaron los ingresos, las presiones derivadas del pago de nómina y de adeudos pendientes provocaron un aumento en el déficit público. Al cierre de enero, el balance entre ingresos y gastos registró un diferencial negativo de 19.3 mmdp, 23.5% mayor en términos reales que el observado un año antes (3.7 mmdp adicionales).
Tres hitos de las finanzas públicas
- Los ingresos del Gobierno federal subieron a 651.6 mmdp en enero de 2026. Esto representa un incremento de 9.3% en comparación con 2025, y equivale a 55.6 mmdp.
- La inversión física sin Pemex descendió a 28.7 mmdp para enero de este año: una caída real de 8.7% (2.7 mmdp menos) contra el mismo periodo de 2025.
- Los ingresos que aportó Pemex a la Federación sumaron 18.7 mmdp para enero de 2026; pero el Gobierno le devolvió 24.7 mmdp vía transferencias. Así, el Estado terminó con pérdidas de 6 mmdp.
GD
