Durante su discurso, la actriz dedicó el reconocimiento a su familia, especialmente a sus padres, por creer en ella desde antes de que pudiera hacerlo por sí misma. “Todo es gracias a ustedes, al amor y a la infancia tan hermosa que me dieron”, expresó.
McAdams recordó que su acercamiento a la actuación comenzó cuando sus padres la inscribieron en un campamento de teatro, al que describió como un “lugar mágico” que la hizo sentirse viva entre otros soñadores.
El actor Domhnall Gleeson, amigo cercano de la intérprete, fue el encargado de dedicarle palabras durante la ceremonia, combinando humor y afecto al asegurar en tono de broma que “no es justo ser la favorita de todos y la mejor actriz del set”.
Con una carrera que transita entre la comedia romántica, el cine de autor y el suspenso, Rachel McAdams se ha consolidado como una de las actrices más versátiles y respetadas de su generación.
GD
