La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este martes que el gobierno federal analizará a fondo las implicaciones legales y políticas de la decisión de Estados Unidos de catalogar al fentanilo como un arma de destrucción masiva, al tiempo que reiteró que la estrategia mexicana frente al consumo de drogas se basa en la atención a las causas y no únicamente en un enfoque punitivo.
En su conferencia de prensa la “Mañanera del Pueblo”, la primera mandataria explicó que la medida anunciada por Washington tiene dos vertientes —una que debe convertirse en ley y otra vía decreto—, por lo que su administración revisa con detalle su alcance.
No obstante, la presidenta dejó clara la postura de México: perseguir los delitos y la violencia asociada al tráfico de drogas es indispensable, pero insuficiente si no se atienden los factores que originan el consumo.
“Si no se atienden las causas será fentanilo u otra droga”, advirtió Sheinbaum, pues sreiteró que el problema está vinculado con la salud mental, el desapego social, la falta de oportunidades para jóvenes, así como con temas de familia, educación y valores.
La titular del Ejecutivo federal también alertó sobre las implicaciones que podría tener esta designación para el uso médico legal del fentanilo, empleado como anestésico, y subrayó la necesidad de distinguir claramente entre su uso clínico y el tráfico ilícito.
JZ
